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Cómo cambia la economía de Chile con los Ingredientes Funcionales y Aditivos Especializados


Durante el último año hemos escuchado la importancia de los Ingredientes Funcionales y Aditivos Especializados elaborados a partir de materias primas agrarias, forestales y pecuarias que entrega el territorio nacional. Y es en este contexto que la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), perteneciente al Ministerio de Agricultura, diseñó el instrumento Polos Territoriales, iniciativa que tiene como objetivo la consolidación de una nueva industria de ingredientes funcionales y aditivos especializados en Chile.

En esta primera etapa, FIA impulsará el establecimiento y desarrollo de 5 Polos Territoriales, los cuales abarcan desde la región de Coquimbo a la región de Los Lagos, y que encadenan a agricultores, empresas transformadoras e institutos tecnológicos, con el objetivo de consolidar una nueva industria chilena de ingredientes funcionales y aditivos especializados en base a materia prima proveniente del sector agrario nacional.

El instrumento Polos Territoriales contempla una inversión de 5.142 millones de pesos en un período de 3 años. Cada polo contará con un financiamiento aproximado de 900 millones de pesos.

Esta iniciativa generará un gran impacto económico, tanto para el país como para las zonas donde se desarrollarán estos Ingredientes Funcionales y/o Aditivos Especializados, pues la conformación de un Polo Territorial permite, entre otros, atraer inversión extranjera, diversificar la matriz productiva (al introducir nuevos cultivos), contratar mano de obra y especializarla.

Uno de los Polos que se pondrán en marcha es gestionado por ORAFTI, empresa de origen belga que en el año 2004 realizó una inversión de US$200 millones al construir la planta de procesamiento para la extracción de inulina de la planta de achicoria en la provincia de Ñuble, y en 2006 ya estaba exportando a toda América. Para lograrlo, incorporó a su cadena a un importante número de agricultores, quienes dejaron atrás cultivos tradicionales como la remolacha para comenzar a cultivar la achicoria. Ya en el 2014 existían 2.500 hectáreas de achicoria con un alto grado de mecanización, riego tecnificado, asistencia técnica y desarrollo logístico. De esta manera cambió la agricultura de la región, la vida de los agricultores, la fuente de ingresos económicos, y Chile se transformó en el tercer país con mayor producción de inulina en el mundo.

Hoy, el desafío de ORAFTI es mayor: la implementación de un Polo Territorial sobre la base del desarrollo de ingredientes funcionales y aditivos a partir de Granos Ancestrales en la Zona Centro y Centro-Sur de Chile. A partir de la Quínoa realizarán Harinas funcionales (con D-fagomina), Quínoa Tostada, Concentrados y Crispis. Mientras que con el Alforfón elaborarán Afrechillo de Alforfón, Harinas Tostadas, Pastas, pan sin gluten y veganos, galletas, mezclas y concentrados.

¿Qué es un Ingrediente Funcional?

Un ingrediente funcional es un componente activo presente en cualquier materia prima agrícola (fruta, hortaliza, cereal, leguminosa, etc.), que gracias a la tecnología puede ser extraído e incorporado a otros alimentos otorgándoles propiedades benéficas sobre la salud de las personas, previniendo o reduciendo el riesgo de enfermedades.

Por su parte, los aditivos especializados son productos como colorantes, preservantes o espesantes que pueden ser extraídos de materias primas vegetales y constituyen una potente alternativa para reemplazar ingredientes químicos que han sido cuestionados por sus efectos nocivos sobre la salud.