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Diputado Carlos Abel Jarpa manifestó su rechazo a la posible venta de medicamentos en supermercados


 

Legislador ñublensino quien además es médico dio a conocer su total rechazo a la idea, producto de los problemas que generaría la automedicación en los pacientes y todos los inconvenientes que acarrearía esta medida para la salud de las personas.

Valparaíso, 15 de Mayo de 2018

De manera contundente y energética el Diputado Radical, Carlos Abel Jarpa, manifestó su oposición a la posible venta de medicamentos en cadenas de supermercados. El representante ciudadano ya se había opuesto a la medida en el periodo anterior del Presidente Sebastián Piñera y  nuevamente expuso su rechazo.

“Es completamente innecesario y sumamente perjudicial para la salud de las personas, por lo cual me opondré a una idea mercantil del Gobierno, que no enfatiza en las consecuencias que esto podría acarrear con la automedicación”, enfatizó Jarpa.

El legislador por Ñuble ya había manifestado su total rechazo a la idea cuando esta se propuso, y sentenció que insistir es una majadería, “hay un ánimo lucrativo que desvirtúa al propio mercado, los supermercados no deben y no pueden expender medicamentos en sus góndolas, se requiere de un profesional de salud para ello y las farmacias entregan las garantías adecuadas”, replicó el también médico oftalmólogo.

Cabe recordar que en 2013, ya la Cámara de Diputados se opuso a la venta de medicamentos en supermercados, explicitando que, ésta sólo podrá efectuarse previa presentación de la receta del profesional habilitado que los prescribe, salvo aquellos medicamentos que se autoricen para su venta directa en el respectivo registro sanitario y de exclusividad en recintos habilitados para ello y que cuenten con los permisos sanitarios respectivos.

De esta manera la medida que pretende impulsar nuevamente la administración gubernamental ya cuenta con detractores, quienes además se encuentran revisando las experiencias en el extranjero con medidas similares y los costos que acarrea tanto para la salud de las personas como monetarios para el propio Estado.