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Tres comunas de Ñuble cerraron programa para cuidados de hijos de temporeros


 

Chillán, Bulnes y Yungay cumplieron con el mes de funcionamiento que dura la iniciativa. Fueron 170 niños que participaron de la iniciativa impulsada por MDS.

Con actividades recreativas y una visita a la piscina, tres comunas de Ñuble finalizaron la versión 2018 del programa Centros para Niños (as) con Cuidadores Principales Temporeros que benefició a 170 niños entre los 6 y 12 años, algunos de ellos de nacionalidades extranjeras. La iniciativa es impulsada cada año por el Ministerio de Desarrollo Social en 12 regiones del país, para lo que realiza alianzas con el Instituto Nacional del Deporte y Juaneb.

La seremi del Biobío, Paula Concha, estuvo presente en los 3 cierres, donde compartió con los niños, sus padres, los monitores y autoridades locales. En Chillán la actividad se realizó en el gimnasio de la Escuela Ramón Vinay, recinto que los acogió durante todo el mes. Allí los participantes mostraron diversas rutinas de deportes y bailes, además de una muestra de pintura y dibujo, para finalizar con una entretenida comida.

En esta comuna la seremi conversó con Yuri Carmona, una madre venezolana que reside en la zona desde hace 5 meses. “Llegamos a Chillán por una familiar de mi esposo que nos recomendó venir acá. Nos ha ido bien, nos han tratado muy bien y debido a mi trabajo fue excelente que mi hijo Joshua pudiera participar de este programa. El me decía que lo pasó muy bien, hizo amigos y lo trataron increíble, así que no me resta más que agradecer a quienes hacen posible estas iniciativas que en Venezuela no se conocen”, indicó.

En Bulnes la ceremonia de cierre se realizó en la Piscina Municipal, punto de encuentro de muchos de los días para los más pequeños, ya que las altas temperaturas hacían necesarias las dinámicas en el agua. Aquí la sombra de árboles, la presencia de prados y de instalaciones acordes a lo requerido también facilitaron realizar tardes entretenidas.

El alcalde de la comuna, Javier Hidalgo, destacó el hecho de que algunos de los monitores actuales fueron participantes de versiones anteriores de estas jornadas de verano. Junto a la seremi y autoridades municipales entregaron un regalo a cada uno de los niños y niñas, quienes por votación escogieron audífonos para escuchar música. A eso se sumó un rico asado y una última tarde de piscina. En el acto participaron los 60 niños provenientes de las escuelas Laura Vicuña y Evarista Ogalde, del sector Tres Esquinas, las cuales sirvieron de centro de cuidados.

En Yungay, en tanto, la actividad se efectuó en la Biblioteca Municipal. Esta comuna contó con un recinto, el Liceo A-17, con 60 participantes. Las dinámicas también estuvieron centradas en el deporte y jornadas al aire libre, con tardes de piscina, las favoritas de todos.

La seremi, Paula Concha, destacó la importancia de poder llevar a cabo esta política pública que va en beneficio de los niños y también de sus padres, temporeros. “Contar con la tranquilidad que los niños están seguros, alimentados y disfrutando de tardes entretenidas ayuda mucho a las madres, padres o familiares que se dedican a la labor de temporeros. Si a esto le sumamos que tuvimos una importante presencia de personas extranjeras deja en claro que la inclusión e integración con los migrantes se cumple. No tuvimos ninguna dificultad en los centros y contamos con el gran apoyo de los profesores del IND, las manipuladoras de alimentos y la comida aportada por Junaeb, tema fundamental en la ejecución de este tipo de programas. El resultado es satisfactorio y nos encantaría que pudiéramos extenderlo unos días más, pero es un tema pendiente para futuras versiones”, indicó la autoridad.
La iniciativa fue creada en el primer gobierno de la presidenta Michelle Bachelet, debido a que en ese momento se cotejó la importancia que los temporeros tienen para la economía regional en el periodo estival y que en algunos casos sus hijos e hijas quedaban solos en sus casas. Por ello se generó esta iniciativa que este año estuvo presente en 27 comunas y que atendió a 1.350 niños de entre 6 y 12 años de edad.