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Universidad Penitenciaria trazó ambicioso plan de trabajo 2018


 

Programa pionero a nivel nacional suma a la fecha 60 titulados desde su puesta en marcha. Quinta generación de Técnico Universitario en Alimentos arrancó con 43 estudiantes Año Académico 2018.

La Universidad Católica de la Santísima Concepción, a través de su Instituto Tecnológico Sede Talcahuano, junto a la Dirección Regional de Gendarmería, le dieron el vamos al Año Académico 2018 de la carrera Técnico Universitario en Alimentos dirigida a internos del Centro de Cumplimiento Penitenciario Biobío. Secretario Regional Ministerial de Justicia, Sergio Vallejos, y su par en la cartera de Educación, Fernando Peña, manifestaron abierto apoyo a esta iniciativa pionera en el país.

Se trata de un programa que persigue la reinserción social de los alumnos privados de libertad, con el apoyo de Gendarmería de Chile y la empresa Sodexo, y que la Universidad imparte desde hace 11 años, tomando desde su inicio el financiamiento de la Beca Nuevo Milenio del Ministerio de Educación y, a partir de 2016, el beneficio de la gratuidad.

Director regional de Gendarmería, coronel Christian Alveal, puso el acento en el concepto de “Universidad extendida” que supone inyectar capital social en los segmentos más postergados. “Debemos visibilizar nuestras cárceles como espacios para crear oportunidades, sobre la base que la reinserción no es patrimonio absoluto de Gendarmería, pues compromete a la sociedad en su conjunto”, subrayó.

Junto a la carrera de Técnico Universitario en Construcción que comenzó en 2007, abriéndose a partir de 2014 a la especialidad de Alimentos con foco en el CCP Biobío, se contabilizan a la fecha 60 titulados.

 

 

En tanto, el prorrector de la UCSC, Andrés Varela, elogió la proyección que ha logrado en el tiempo el programa de educación superior vinculado a la cárcel. “Lo importante es que los internos puedan insertarse con las herramientas que la sociedad requiere con una luz de esperanza para ellos y sus familias”, reforzó.

Los aspirantes son seleccionados de acuerdo a su rendimiento en enseñanza media, situación socioeconómica y conducta, privilegiando a internos con saldo de condena inferior a 3 años, con el fin de garantizar proyecciones en el entorno laboral.

En el selecto grupo está Aldo Grillo que a sus 53 años se tomó en serio la opción de estudiar y comenzará este año a cursar el segundo semestre de Técnico en Alimento. “Nos entregan herramientas adecuadas para enfrentar la sociedad no solo en el ámbito de competencias laborales, sino que dotados de una formación valórica que es clave para alcanzar el éxito”.

Este año, son 27 los alumnos novatos y 16 los de Segundo Año quienes inician actividades al interior del recinto penal, en un programa único en su tipo, con una duración cinco semestres y que ya cuenta con nueve procesos de admisión, incorporando en total cerca de 200 internos desde su puesta en marcha.