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Velocidad máxima en zonas urbanas: persisten las diferencias


El proyecto quedó en condiciones de ser analizado en particular por la Sala, no obstante, ya en dos ocasiones anteriores resultó rechazada. Los argumentos a favor, apelan a las estadísticas de accidentes y los en contra, a la congestión que se generará en las ciudades.

En una próxima sesión ordinaria, será votado el polémico proyecto que modifica la Ley de Tránsito para disminuir la velocidad máxima de circulación en zonas urbanas, fijándola en 50 kilómetros por hora, que cursa su primer trámite.

Esto luego que los integrantes de la Comisión de Transportes y Telecomunicaciones aprobaran en general y particular la norma (idea de legislar más articulado) en su última sesión. La decisión no fue unánime, por lo que se avizora que, en la Sala, las discrepancias nuevamente se harán presentes a la hora de argumentar.

Cabe recordar que esta iniciativa se viene discutiendo hace meses cuando se tramitó la ley N° 21.088 de convivencia vial. En esa oportunidad, se rechazó la idea de disminuir de 60 a 50 kilómetros por hora, la velocidad máxima en zonas urbanas, sin embargo la medida fue reflotada en otras mociones que se presentaron. Ver nota relacionada “Insisten en disminuir la velocidad máxima en zonas urbanas”.

En abril pasado las propuestas  (Boletines N° 11640-15, 11647-15 y 11670-15) que están detrás de esta idea fueron incorporadas a una ley miscelánea que analiza una serie de cambios a la ley de tránsito. Ver nota relacionada “Comisión de Transportes refunde 24 mociones sobre ley de tránsito”. Luego, a principios de mayo, las mociones fueron separadas de este grupo de normas, con el fin de agilizar su tramitación.

SÍ A LA REDUCCIÓN

El senador Juan Pablo Letelier, quien es uno de los impulsores del cambio, manifestó que “años atrás se aumentó la velocidad máxima en ciudades y si uno analiza las estadísticas se da cuenta que hay una relación directa entre muertes de peatones y mayor velocidad permitida”.

El legislador complementó explicando que “con la ley vigente se prohíbe que los ciclistas transiten por las veredas, de manera que los obligamos a bajarse a la calzada. Por eso es fundamental bajar la velocidad, de manera de no exponerlo a accidentes”.

El presidente de la Comisión, el senador Alejandro Navarro recordó el informe de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset) en el 2002, cuando se aumentó la velocidad de 50 a 60 kilómetros por hora, en zonas urbanas, se incrementó en un 29% los accidentes de tránsito vinculados con esta causa. Por cada 10 kilómetros por hora extra, aumenta el número de accidentes. A 60 kilómetros por hora, la tasa de sobrevivencia es inferior a un 10%”, hizo ver.

NO A LA REDUCCIÓN

Desde la otra vereda, el senador Alejandro García Huidobro recordó que sigue oponiéndose a reducir la velocidad porque “la tecnología de los vehículos hoy permite frenar o bajar la marcha en forma gradual en muy pocos segundos. Además si se reduce la velocidad, la congestión en las zonas urbanas –que hoy no es menor- va aumentar”.

Agregó que “existe una ley que permite que los municipios puedan rebajar la velocidad cuando lo estimen conveniente. Parece que no confiamos en las alcaldías y nos vemos en la obligación de decirles lo que deben hacer. Creo que hay que avanzar en la descentralización y respetar la decisión que adopten los alcaldes”.

En esa línea, el congresista adelantó su voto en contra en la Sala, asegurando que “se ha rechazado dos veces esta idea en una sesión ordinaria. Hoy no creo que la cosa sea distinta porque las condiciones son las mismas”.